REGGIO EMILIA

La pedagogía Reggio Emilia surge en Italia después de la II Guerra Mundial de mano del pedagogo Loris Malaguzzi, que defiende que el aprendizaje debe realizarse a través de la observación y experimentación, potenciando su creatividad. También defiende que cada niño tiene su propio estilo de aprendizaje y hay que saber adaptarse a ello.
El aprendizaje parte siempre de la figura del niño y de su interés, también de sus propias experiencias. Es un método que busca motivar al niño para una mejor asimilación de los conceptos.
Es una metodología que no se basa en el currículum, sino que el proceso de enseñanza se forma a partir de los intereses que marcan los alumnos.
Las pautas que guían esta metodología son:
- El niño es protagonista de su propio aprendizaje.
- La figura del docente es de guía y acompañante.
- El ambiente es importante ya que debe basarse en la cooperación.
- Las familias adquieren un papel activo.
- Las experiencias de trabajo deben potenciar la investigación, descubrimiento y entorno activo.